¿Libertad de expresión o delito?

Abogado TICS

Entre las aficiones de los letrados que formamos parte Abogado Amigo, no se encuentra seguir los programas de videncia que emiten las televisiones horario nocturno. Sin embargo, ayer uno de nuestros clientes nos pedía nuestra opinión por la polémica suscitada entorno a las opiniones publicadas por los responsables del blog enchufa2 en el artículo “Su vidente le aconseja acudir al homeópata” haciendose eco de la parodia que el programa de la Sexta “El Intermedio” había emitido en días anteriores.

Libertad de expresión

Hace dos días, tras reclamarles el interesado la retirada del post mencionado, desde enchufa2 publicaban el artículo “Ladran, luego cabalgamos” y la polémica una vez más estaba servida.

¿Dónde termina la libertad de expresión y comienza la conducta delictiva?

Aqui nos encontramos con un conflicto entre dos derechos constitucionales, por un lado el derecho al honor y por otro la libertad de expresión, con la consiguiente posibilidad de dar lugar a un delito contra el honor. Uno no es más importante que el otro ni tiene mayor protección si no que ambos deben jugar en un equilibrio que permita encauzar los intereses de los afectados pero sin llegar a suprimir o cercenar los derechos de los demás. Ni el derecho al honor implica que no pueda opinarse de o que otros hacen (más cuando se hace de forma pública) ni la libertad de expresión permite decir cualquier cosa de los demás.

Partiendo de esto, y para no llegar demasiado lejos en nuestras reflexiones, examinaremos en relación al caso concreto la posible trascendencia penal:

El delito de calumnia es definido por el artículo 205 del Código Penal como “Es calumnia la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad”. Debe darse por lo tanto:

  • Conocimiento de su falsedad: Desde el mismo momento en el que hay un debate sobre si la afirmación es o no cierta, mientras hay dudas en diferentes personas, grupos sociales o medios de que la cuestión sea falsa, no puede defenderse el conocimiento de su falsedad como exige el código penal, sino que será un mero posicionamiento en el debate.
  • Temerario desprecio a la verdad: Nuevamente siendo un tema debatido y por lo tanto en donde la afirmación de “verdad” es un valor subjetivo, no cabe apreciar esta circunstancia.

En consecuencia no puede identificarse calumnia alguna en la opinión de enchufa2.Abogado

El delito de injurias por su lado es objeto de regulación en el artículo 208 del Código Penal: “Es injuria la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”. En el artículo que estamos examinando la opinión del blogger se basa en la trascripción literal de las manifestaciones realizadas en un medio de comunicación por una persona pública. Subrayar, resaltar o alertar sobre el error en la razón de ciencia que pretende defenderse no es la causa del menoscabo de su fama. El daño es directamente producido por el error cometido por el sujeto que pone a todas luces en evidencia su falta de conocimiento sobre la materia de la que se opina.

El error de ciencia cometido por quien hace manifestaciones con publicidad es en sí misma una causa de daño a la fama o estimación social del propio comunicador. Es por ello que quien se hace eco con fidelidad del hecho y que manifiesta una opinión relacionada con él no puede ser calificado como origen del daño. El que hace uso de los medios de comunicación para trasmitir un mensaje no sólo se beneficia de los efectos positivos de la relevancia del medio sino que también debe sufrir las consecuencias de la publicidad de sus errores y que los demás opinen y comuniquen los mismos.

¿O alguien pretende que sólo pueda opinarse “a favor” del que se expone publicamente?

¿O alguien defiende que no hay error al calificar una enfermedad como “respiratoria” cuando es del sistema digestivo?

Abogados nuevas tecnologías

Por último debería valorarse la responsabilidad civil del que opina, sobre todo a la vista de la amplitud de los términos del numero 7 del artículo séptimo de la Ley Orgánica de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen. No obstante tal y como hemos razonado en la valoración del delito de injurias, cuando el daño al honor proviene del propio perjudicado por su error públicamente comunicado no puede exigirse a los demás un derecho a la no comunicación, a la no publicidad o a la no valoración. El daño se origina en el propio dañado y por lo tanto no puede exigir esa responsabilidad a terceros que opinen sobre ella.

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7 Comentarios en “¿Libertad de expresión o delito?”

  1. Pingback: Aquí no funcionan las amenazas – Criando Cuervos
  2. Pingback: Bitacoras.com
  3. Muchas gracias por el análisis. Resultan temas bastante opacos para quien nos está familiarizado con ellos.
    Este post es muy clarificador.

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